Posts etiquetados ‘desamor’

Superar una RupturaHoy he estado viendo un documental del doctor Wayne W. Dyer. En realidad no es un documental sino la grabación de un programa que él mismo produjo y en el que, durante algo más de dos horas y media y ante un auditorio de algunos cientos de personas de todas las edades y razas, explica lo que es el Poder de la Intención. Es muy posible que algunos conozcan a Dyer; a quienes no hayan oído hablar de él les animo a que busquen información sobre este genial autor y conferencista y, sobre todo, a que lean alguna de sus obras. Wayne Dyer es cualquier cosa menos un charlatán o uno de esos falsos gurús de la Nueva Era. Es un hombre honesto, con la humildad de los sabios y un sentido del humor que regala frases dignas de las mejores comedias de Woody Allen (de hecho, mientras le veía y escuchaba no podía evitar que me recordara al protagonista de “Si la cosa funciona”). Pero ante todo, cuando uno oye sus palabras tiene la convicción de que es un transmisor de la Verdad. Una Verdad que transforma vidas con la única condición de conectar con ella y aplicarla cada día.

El Poder de la Intención es precisamente el título del vídeo, lo adquirí en DVD pero es fácil encontrarlo en Internet, por ejemplo en Youtube. Durante dos horas y media el doctor Dyer se limita a hablar pero lo que dice, y cómo lo dice, es tan fascinante que te mantiene pegado a la butaca (o al sofá) hasta el final. Ya es difícil, cuántas películas de Hollywood que duran mucho menos quisieran despertar la mitad de interés en el espectador. No hay rodeos en su discurso, ni paja que lo adorne, no sobra ni falta nada. Es un ejercicio admirable de oratoria, sencillo en la forma pero veraz (o más que veraz, revelador) en el fondo. Lo que expresa puede aplicarse a cualquier área de la vida, de hecho la división de la vida en áreas no es más que una clasificación humana, ya que la vida en cualquiera de sus manifestaciones forma una unidad.

Ahora vayamos directamente al fondo del asunto que angustia y desespera a cualquiera que haya ido a parar a este blog: la ruptura amorosa (término clave por excelencia de las búsquedas por Internet). U otros similares, poco importa porque significan lo mismo: separación, divorcio, desamor, ex pareja, relaciones tormentosas, corazón roto… Una situación, en definitiva, que nos desgarra el alma y rompe nuestros esquemas mentales y emocionales hasta el extremo de llegar a desestabilizar todas esas “otras áreas” de nuestra vida, como la alimentación, el sueño o el trabajo (precisamente por lo que decía antes, porque las áreas no existen y sólo son una ficción creada por la mente humana para clasificar, e ilusoriamente controlar, esa unidad que es la Vida). Pues bien, ya sólo en los treinta primeros minutos de su exposición Dyer suelta varias frases imperdibles. Veamos una de ellas:

La intención no es algo que hacemos, sino algo con lo que contamos.

¿Qué quiere decir con esto? Cuando, aplicado al leit motiv de este blog, nos enfrentamos a la dolorosa experiencia de una ruptura sentimental, nuestra intención (ya sea más fuerte o más débil, ya esté refrendada con acciones o se quede sólo en eso: en una intención, en un mero deseo) es la de superar ese dolor. No sabemos cómo (tal vez recuperando a nuestra pareja, tal vez superando su ausencia y recobrando el control de nuestras emociones y nuestra vida); pero sí sabemos que deseamos salir del pozo, tirar hacia adelante y volver a ser felices, o al menos entrar en un limbo de indiferencia que no nos destruya. Ésa es nuestra intención. Es algo que queremos hacer. Ni idea de cómo hacerlo, pero es lo que queremos. Ahora bien, ¿qué pasaría si entendiéramos nuestra intención como algo más que una voluntad o un mero deseo? ¿Cuánto cambiarían las cosas si interpretáramos la intención como un Poder, un Poder que nos acompaña desde nuestro nacimiento hasta el fin de nuestra vida terrenal y que manifiesta nuestro deseo sólo por desearlo? ¿Cómo nos sentiríamos si tuviéramos la certeza de que nuestro anhelo es ya una realidad, temporalmente invisible pero no menos real por empezar a existir en un plano que nuestros ojos todavía no pueden ver? ¿Te preocuparían tus deudas si tuvieras la certeza de que tu futuro te depara riqueza? Hablo de la misma certeza que tienes cuando conduces el coche de vuelta a casa y sabes que tu casa va a estar ahí, en el mismo sitio que estaba cuando la dejaste por la mañana para ir al trabajo.

No es lo que hacemos, no se trata de proponerse “voy a superar la ruptura con mi pareja y el dolor que me ocasiona”. Porque pensar que “voy a superarlo” es lo mismo que admitir que “no lo he superado”. La Intención no es sólo una voluntad que puede cumplirse o no, la Intención es algo con lo que (ya) contamos. Es un Poder. De hecho, es el Poder, el mismo del que Jesús decía que es capaz de mover montañas. ¿Lo deseo así? Pues ya lo tengo. Sólo por desearlo, ya cuento con ello. Es algo con lo que contamos. “Cuenta conmigo”, te dice tu mejor amigo. Y tú confías ciegamente en que no te fallará… Cuando verdaderamente comprendes y asimilas el concepto, la incertidumbre y el miedo que proviene de esa incertidumbre simplemente se esfuman. En eso consiste el Poder de la Intención: ¿quiero esto?, ya lo tengo. Sólo por el deseo y por la consciencia del deseo. No sé si captas la diferencia pero es enorme: cuando piensas en términos de “voy a hacer esto o lo otro” estás pensando en términos de lucha y resistencia; pero cuando reconoces que como ser humano eres la expresión mundana de un Poder que va mucho más allá de lo mundano, no hay resistencia. Sólo hay certeza. Porque es Algo con lo que ya cuentas, algo que por tanto no has de esforzarte en conseguir, algo que te acompañará como ese amigo fiel hasta que alcances el objetivo que persigues, que es el de la estabilidad emocional y la felicidad amorosa. Algo que ya tienes. ¡Está ahí ya, sólo por tu intención!

Wayne Dyer dice: “Cuando alguien viene a mí lamentándose de sus actuales condiciones adversas, yo siempre le contesto: ¡Piensa en el final, piensa en el final!“. El presente (la crisis o ruptura con tu pareja y el dolor que te trastorna) no lo puedes cambiar chasqueando los dedos, no es tan rápido. O mejor dicho, sí lo puedes cambiar instantáneamente (con el Poder de tu Intención que incluye la certeza del final) pero tardará algún tiempo en manifestarse en el plano visible. Igual que Disney cuando creó al ratón Mickey: Mickey estuvo primero en su mente pero era su Intención crear un ratón y, después de algún tiempo, el ratón se manifestó primero en papel y luego en celuloide. El resto es historia.

No te limites a lamentarte de tu situación actual. Crea tu propia historia, con la ilusión y la certeza de los creadores que controlan su obra. Tu obra es tu vida. Cuando comprendas esto, no hay límites a tus deseos. Sólo has de hacer una cosa mientras esperas: ¡piensa en el final!

José M. Guillén

(Comparte tu opinión o experiencia, no olvides que también puedes suscribirte para estar al tanto de los nuevos posts que se vayan publicando. ¡Es gratis!)

Nota Importante: Sé que prometí un díptico de artículos en un par de días y que desde entonces ya ha transcurrido casi un mes. Lamento el retraso, del que algunos se han quejado con toda la razón. Circunstancias ajenas a mi voluntad han provocado este retraso pero ahora sí, en no más de 48 horas los artículos serán publicados en la web ResucitaDeTuRupturaAmorosa.com. Reitero mis disculpas y espero que los nuevos posts, que preparé con mucho cariño y mi deseo sincero de ayudar, os sean realmente de utilidad.

Anuncios

Superar una RupturaHoy voy a hablar de las ex parejas que se convierten en una especie de pesadilla por no aceptar la realidad de una separación o divorcio. Hoy vamos a observar y analizar la situación de una ruptura amorosa no desde el punto de vista del que se siente abandonado, sino del que toma la decisión de dar por terminada la relación y a partir de ese momento empieza a sufrir el acoso psicológico, el chantaje emocional, de la que otrora fue su pareja. ¿Qué hacer? ¿Cómo reaccionar, especialmente cuando tu ex se niega a aceptar todas las buenas razones que puedas darle y todos tus intentos por acabar la relación de una manera amistosa y sensata?

El desgaste psíquico puede ser enorme y la sensación de acoso puede llegar a ser asfixiante. Voy a ilustrarlo con un caso real, que por supuesto dejaré en el anonimato: Juan abandona el hogar por los motivos que sean y tiene dos relaciones extramatrimoniales sucesivas por falta de una. Elsa está desesperada porque aún quiere a Juan y está dispuesta a perdonarle todo con tal de que Juan vuelva a casa junto a ella. Pero él no contesta a sus constantes llamadas y mensajes o lo hace de mal humor, incluso a veces le dice a Elsa que le deje en paz e intente rehacer su vida con otra persona porque él ya no la ama y está perdiendo el tiempo y poniéndoselo difícil. Pasa un año entero, siguen separados pero todavía no han dado el paso del divorcio. Elsa se siente muy sola, el dolor le abrasa el corazón y acaba encontrando respeto y consuelo en otro hombre. Con el tiempo empieza a sentir amor por ese nuevo hombre que ha aparecido en su vida, todavía siente algo por Juan pero también sabe que Juan no quiere saber nada de ella y se impone la necesidad de apostar por su propia felicidad y su futuro. Al final Elsa se arma de valor y decide darlo todo por esa nueva relación que la hace feliz y le da un sentido a su vida, por ese hombre que la trata bien y sabe amarla y comprenderla.

Un día Elsa le comunica a Juan que quiere el divorcio. La separación se ha prolongado durante dos años y Juan parece estar cómodo así. Durante el último año a Juan no le han ido bien las cosas con sus escarceos amorosos, las relaciones no han prosperado. Juan empieza a sentir cierta nostalgia del pasado, a valorar cosas que en su día no supo o no quiso apreciar. Ahora es Juan el que insinúa la posibilidad de una reconciliación, el que (si la pareja tiene hijos) esgrime el bienestar de los niños como una razón de peso para olvidar infidelidades pasadas y recuperar la unidad familiar. Pero ya es tarde, Elsa está profundamente enamorada y, aunque amó con toda su alma a Juan, ya sólo quiere ser libre y darse una segunda oportunidad. Entonces Juan empieza a ponerse irracional y desagradable, ahora es él quien llama y deja mensajes en el móvil. Ahora es Juan quien empieza a hacer reproches, o quien llora desconsoladamente y asume el papel de víctima haciendo que Elsa, una mujer sensible y compasiva, se sienta una persona culpable y poco menos que adúltera. Juan ha tirado demasiado de la cuerda y la ha roto, ahora quiere enmendarla torpemente y no concibe que sea su mujer la que pida el divorcio. Se han invertido los papeles y Juan no puede aceptarlo.

Es un caso cien por cien real pero también es sólo un ejemplo. Pongo la mano en el fuego que más de uno (o una) se sentirá identificado (identificada) con esta historia. Siempre intento evitar el maniqueísmo, salvo contadas excepciones no hay buenos ni malos en los relatos de amor y desamor. Sí hay personas inmaduras o egoístas, o simplemente equivocadas, pero no malvados de película. Y sin embargo… ¡es tan grande el daño que puede hacerse!

Si has decidido dar por zanjada una relación y tienes razones para dar este paso, mantente firme en tu postura y no cedas al chantaje emocional, que a menudo es el fruto de la desesperación de tu pareja pero también, a veces, es un acto de manipulación disfrazado de desamparo y victimismo. Especialmente si tienes hijos, no dejes que nadie los utilice como un instrumento de ese chantaje sentimental que, si cedes a él, puede hipotecar el resto de tu vida y malograr tu felicidad. A los niños hay que protegerlos y buscar su mayor bienestar, pero no confundas la relación con tus hijos (vertical, si la representáramos en un gráfico) con la relación con el padre o la madre de ellos (horizontal, en ese mismo gráfico).

Cuando la ex pareja se obstina en negar la realidad de una ruptura (la realidad y la necesidad), las consecuencias de su sinrazón pueden llegar a ser extremadamente desagradables, además de prolongar innecesariamente una situación ya de por sí delicada y dolorosa para ambas partes (la que “abandona” y la “abandonada”). En semejante circunstancia sólo puedes hacer una cosa: examínate, mira en tu interior olvidándote de etiquetas y prejuicios sociales, y sobre todo del qué dirán, y si llegas a la conclusión de que tus razones son válidas y tus sentimientos puros… ¡ten el coraje de seguir adelante, por duro que sea! No permitas que las dificultades del proceso te hagan dudar o anulen tu voluntad. Concentra toda tu atención en el fin de ese proceso, en el desenlace. Piensa que, si obras con amor y sinceridad, Dios te bendecirá aunque tu ex pareja te maldiga.

José M. Guillén

(Comparte tu opinión o experiencia, no olvides que también puedes suscribirte para estar al tanto de los nuevos posts que se vayan publicando. ¡Es gratis!)

Superar una RupturaA menudo hemos hablado en este blog de dolor. De dolor moral y de angustia física. Del sufrimiento del corazón que resquebraja los cimientos de nuestra estabilidad emocional y nos despoja, no pocas veces de golpe, de nuestras supuestas certidumbres, de nuestra confianza en el amor y la vida y de nuestra autoestima. Esta sacudida traumática de las emociones, que tira por tierra el ego y en los casos más extremos puede llegar a poner en peligro la salud mental y física, es una prueba muy dura. Pero quiero que sepas que hay lugar para la esperanza, y el objeto de esa esperanza no es una utopía ni una quimera. Es tan real como el dolor. (más…)

Voy a seguir escribiendo artículos. Pero después de casi un año intentando arrojar un poco de luz en este blog a las personas que sufren por desamor (nunca se sufre por amor sino por desamor), siento la necesidad de llegar un poco más lejos y establecer una comunicación más directa, más… ¿personal? No sé.

Amo el lenguaje escrito pero también el lenguaje audiovisual. Un vídeo puede resultar altamente motivador, me encanta la combinación de imagen y música que despierta los sentidos y eleva el ánimo. No suelo hacer todos los que yo quisiera por falta de tiempo, pero en los que hago vuelco todo mi entusiasmo y cariño. Saber que mi vídeo sobre las 9 claves para superar una ruptura ha superado las 65.000 visitas en Youtube en once meses no me llena tanto de orgullo como de agradecimiento. La respuesta de la gente, el calor humano que percibo en cada email o comentario, es una recompensa que no tiene precio.

He querido agradecer esa respuesta y ese calor con un regalo. Tenía ganas de hablar más que de escribir, quería enfatizar los puntos que considero importantes con mi voz y no sólo con letra en negrita. El resultado es un audio, TOTALMENTE GRATIS, sin alardes técnicos pero con sinceridad y cariño. Quiero darte pautas concretas para que se te pase el malestar y recuperes la ilusión y la esperanza desde ya. Pero hay una parte que depende de ti, no es lo mismo limitarte a escuchar esas pautas que empezar a aplicarlas en tu vida.

En ResucitaDeTuRupturaAmorosa.com está el regalo sorpresa. Si te animas, que lo disfrutes. Pero sobre todo ponlo en práctica si quieres empezar a ver cambios en tu situación. Lamentarse no es malo, todos necesitamos desahogarnos. Pero después es necesario hacer algo más

Como evitar una rupturaTu presente es la consecuencia de tu pasado. Tu futuro lo construyes en tu presente. Lo que piensas, lo que sientes, cómo expresas tus pensamientos y emociones, y en qué actos u omisiones traduces esa vida interior que sólo te pertenece a ti, determinan cómo será tu vida mañana, o la semana que viene, o dentro de años. Está en tu mano, en lo que crees, en las decisiones que tomas. La mayoría de la gente se niega a aceptar esta realidad porque significa que somos libres para crear nuestro destino, pero al mismo tiempo implica una gran responsabilidad. Y la responsabilidad nos da miedo, preferimos delegarla en otros o en una voluntad divina. Sin embargo, la mejor manera de evitar una ruptura, como cualquier otra cosa que nos hace daño, es sembrar en el presente las semillas de nuestros deseos y mimarlas con el agua y los nutrientes que necesitan para convertirse en plantas sanas y hermosas. No hay otra forma. (más…)

Superar una rupturaDicen que ningún ser humano recibe de la vida una carga que exceda sus fuerzas. Aunque cuesta creerlo cuando ves a niños muertos de hambre o envueltos en guerras. A ti, si estás sufriendo una ruptura amorosa, en estos momentos te parecerá difícil o incluso imposible superarla. Sin embargo, piénsalo bien, ¿cuántas personas han pasado en algún momento de su vida por una experiencia parecida a la tuya? No tengo estadísticas ni me valen las que existan, porque las cifras que indiquen siempre serán menores a las reales. Millones de personas han pasado por lo mismo que tú, posiblemente un tercio o la mitad de este planeta. (más…)

El fin de una relación amorosa es doloroso, la intensidad de ese dolor depende de cada persona y de las circunstancias de la ruptura pero todos los que han sufrido la experiencia coinciden en que se pasa muy mal. Tan mal que a veces resulta casi imposible hacer frente a las tareas cotidianas. En este estado depresivo del ánimo, uno de los aspectos que más se descuida es la salud. La mayoría de las veces que se habla de la ruptura de pareja se hace en términos de sentimientos, pero en la vida todo está conectado y los hábitos físicos tienen una gran influencia, para bien o para mal, en la superación de un estado emocional. (más…)